AÑO 2020

Una educación universitaria
intercultural conectada

A tres ciclos de terminar la carrera de Educación Inicial Bilingüe, Leny, estudiante shipiba, pensó que su sueño de ser maestra se truncaría. Este 2020 tenía que comenzar el octavo ciclo en la Universidad Nacional Intercultural de la Amazonía (UNIA), en Ucayali, pero la covid-19 no solo retrasó el inicio del año académico, sino que la dejó postrada en una cama durante cuatro meses. “Han sido meses angustiantes”, cuenta Leny, como quien recuerda una pesadilla.

La enfermedad la atacó en marzo, y con un hijo de cuatro años por cuidar, Leny se sentía sola. Unas semanas después, la delegada de su promoción universitaria se enteró que estaba muy mal. “Ella se llama Meysi y me llamaba a diario para darme ánimos y decirme que tenía que seguir estudiando para que pueda cumplir mi deseo de educar en las comunidades shipibas”, dice Leny. En julio, un mes antes del inicio de las clases, Meysi la ayudó a matricularse.

Pero antes de continuar estudiando surgió otra pregunta: ¿cómo accedería virtualmente a las clases si no tenía conexión? “Afortunadamente fui seleccionada como beneficiaria para acceder a un plan de internet, y eso me ha permitido atender mis clases”, dice Leny. Como parte de las medidas del Estado para la continuidad del servicio educativo, el Decreto de Urgencia N.° 107-2020 autorizó la contratación de servicios de internet en universidades públicas, para alumnos de pregrado que estén en situación de vulnerabilidad económica. En el caso de la UNIA, los módems con planes de datos de 20 gigas fueron entregados a 409 estudiantes.

Pero antes de continuar estudiando en la Universidad Nacional Intercultural de la Amazonía surgió otra pregunta: ¿cómo accedería virtualmente a las clases si no tenía conexión? “Afortunadamente, fui seleccionada como beneficiaria para acceder a un plan de internet, y eso me ha permitido atender mis clases”, dice Leny.

Este ha sido un gran apoyo para Leny, quien, en el 2015, cuando tenía 38 años, decidió estudiar en la universidad. Su motivación siempre estuvo anclada en los recuerdos que tenía de Paoyán, la comunidad shipiba donde nació y que está a un día de viaje por río, desde Pucallpa. “Hay mucha necesidad de clases escolares de calidad en los pueblos indígenas”, comenta. Sus padres viajaron a la capital de Ucayali para que se eduque, pero nunca abandonó el uso de su lengua materna. “Ahora quisiera regresar para ayudar a mi pueblo”, cuenta. Luego de un año lleno de obstáculos, la ilusión de retornar a Paoyán para enseñar solo se ha fortalecido.

Nota importante: Si eres estudiante y no has podido continuar con tus clases este año puedes comunicarte con el directivo de la institución educativa a la que asistías, o con la UGEL respectiva, para realizar la recuperación de las clases en enero y febrero de 2021. Comparte esto con otros estudiantes que conozcas y que estén en una situación similar. ¡El año escolar 2020 no es un año perdido!

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