AÑO 2020

“La bodega que sacó adelante la educación
en Bethania, sierra de Lima

Hay una Lima donde el frío invade las casas todo el año y la señal de teléfono es casi inexistente. Está en Bethania, uno de los anexos de la provincia de Yauyos, a 4800 metros de altura. Luego de cinco horas y media de camino desde Huancayo, el profesor José Luis Juan de Dios Ortiz llegaba desde el 2018 todos los lunes a la escuela unidocente de primaria, para dar clases a seis niños: “Porque donde hay un estudiante, debe haber un maestro”, dice.

Esa frase que siempre utiliza para describir lo que significa enseñar en Bethania cobró más relevancia este año, cuando el aislamiento por la pandemia lo obligó a regresar a Huancayo, a una semana de haber llegado nuevamente a este pueblo de la sierra limeña. Con una Bethania sin conexión de celular, con escasa señal de televisión y radio, el profesor José Luis empezó a preocuparse.

Sin embargo, recordó a Ruth Villazana, la dueña de la única bodega que hay en la localidad. Aunque muchas familias viven hasta a tres horas de distancia del centro poblado, siempre llegaban a ese punto para abastecerse de víveres. “Entonces, pensé en la figura de los agentes, como el que existe en las municipalidades o en los bancos”, describe el maestro. Así fue como en abril, la señora Ruth se convirtió en la primera agente educativa.  

Desde Huancayo, el profesor José Luis enviaba las guías impresas de “Aprendo en casa” con los camiones que llevaban mercadería hacia la altura. La señora Ruth los recibía, los ordenaba por estudiante y esperaba semanalmente a que las familias se acerquen a la bodega/agente para recoger el material y desarrollar sus clases.

Con dificultad, las alumnas y los alumnos caminaban 45 minutos a la cima del cerro Warmichay para llamar al maestro y compartir las lecciones. Es por ello que el profesor José Luis decidió ir más allá. “Un grupo de empresarios se enteró de este esfuerzo y financió la instalación de una antena de internet en la escuela. Además, nos donaron seis tabletas con paneles solares, una para cada alumno”, cuenta el docente.

Donde hay un estudiante, debe haber un maestro”, dice José Luis Juan de Dios Ortiz, profesor de la escuela unidocente de primaria en Bethania.

Sin embargo, el agente educativo no se desactivó.  “En octubre también se unió al agente educativo la profesora Rosa Pascual, encargada de educación inicial y quien vive en Bethania”, cuenta. Para evitar que las niñas y los niños se trasladen, la profesora Rosa va cada dos semanas a las casas para dejar el material.

El maestro José Luis comenta que, con este esfuerzo, sus estudiantes han desarrollado hasta en un 70 % su autonomía, es decir, que empiezan a tomar decisiones en la vida y en el aprendizaje; pero la tarea no ha acabado. “Vamos a continuar monitoreándolos en los siguientes meses para que recuperen las clases que no pudieron recibir por el factor climático. No ha sido su culpa y tenemos que apoyarlos”, detalla el profesor. La cadena de solidaridad para la educación en Bethania sigue fortalecida.

 

Nota importante: Si eres estudiante y no has podido continuar con tus clases este año puedes comunicarte con el directivo de la institución educativa a la que asistías, o con la UGEL respectiva, para realizar la recuperación de las clases en enero y febrero de 2021. Comparte esto con otros estudiantes que conozcas y que estén en una situación similar. ¡El año escolar 2020 no es un año perdido!

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