CRÓNICA

El año en que la educación se convirtió en
la misión de todo un país

2021: Una nueva oportunidad
para las lecciones aprendidas

La transformación que la educación peruana experimentó no podía detenerse con el fin del 2020. Hay enseñanzas
que, más allá de la emergencia, llegaron para quedarse. Muchas de estas acciones iniciadas en esta coyuntura
fueron pensadas para un largo camino, con resultados que se verán en los siguientes años.

La entrega de las tabletas son una muestra de ello. Desde julio, cientos de docentes han empezado a capacitarse
en el uso de esta tecnología, y habrá un periodo de inducción hasta marzo de 2021 para las estudiantes y los
estudiantes. Otro paso dado este año, cuyos resultados serán claves para el 2021, es la asistencia a clases. Con el
inicio en noviembre de las clases semipresenciales en colegios seleccionados de diez regiones, con casi 30 000
escolares retornando, se logrará evaluar las medidas necesarias sobre todo en aspectos de salubridad y prevención
para realizar un inicio seguro del año escolar 2021.

Si hablamos de la digitalización, esta ha creado una nueva forma de entender los procesos del sector. Además de
la matrícula y la opción de acceder a los recursos educativos en la web de “Aprendo en casa”, se ha habilitado que
escolares accedan a su certificado de estudios impresos y que obtengan una constancia de logros de aprendizaje.
La pandemia nos ha enseñado que tenemos que utilizar los medios digitales para facilitar nuestras vidas.

Experiencias como “Aprendo en casa” no se limitarán a la educación a distancia. El plan es que, en el 2021, las estrategias pedagógicas implementadas se conviertan en un complemento para el profesor, más allá del nivel de presencialidad.

Experiencias como “Aprendo en casa” no se limitarán a la educación a distancia. Además de la reinvención de este
espacio en vacaciones, para que impulse la recuperación de estudiantes que lo necesiten, el plan es que en el 2021
se convierta en un complemento audiovisual para el profesor, más allá del nivel de presencialidad del alumno en
clases. Un servicio educativo que mantenga su flexibilidad ante un escenario de emergencia similar a este y a un
contexto más regular.

Toda esta revolución de la educación peruana ha llevado al debate un tema más grande, que es el nivel de
educación pública que tenemos. Desde la Dirección General de Calidad de la Gestión Escolar se están elaborando
normas para establecer condiciones básicas de funcionamiento del servicio educativo escolar, similar a lo que ya
sucede en el nivel de educación superior; porque algo más que ha dejado claro este año es que cada estudiante
merece acceder a una enseñanza de calidad y el Estado debe poder proveerla.

Al caer la tarde del 22 de diciembre, el día destinado para la última sesión del año escolar, las ceremonias de
graduación y los abrazos de celebración serán a través de una pantalla; pero hay algo que no desaparece a la
distancia: la alegría de haberlo logrado.

Aunque ha sido un año donde sufrimos la muerte de más de 35 000 peruanos, nos ha dejado lecciones de
resiliencia. La educación es ahora vista desde un sentido de comunidad, como una tarea que no solo pertenece ni
vive en un aula de escuela, sino que involucra a todo un país. El sector no lo hubiera podido hacer solo, y confiamos
en que esta consolidación de la solidaridad operará más allá de la pandemia.

Deith Tuesta observa de cerca la escritura de su pequeña María Victoria, en la comunidad de Pantoja,
región San Martín.

NOTA:

La información con respecto del acceso al contenido de “Aprendo en casa” y la comunicación entre profesores y
estudiantes es la reportada en una encuesta, por vía telefónica, aplicada en octubre a docentes y familias de los
servicios educativos de EBR y EBE públicas

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Un país que busca conectarse (y que lo empieza a lograr)

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