AÑO 2020

“Aprendiendo en familia”:
Los altoparlantes educativos de San Martín

Es día de escuela en la comunidad Unión de Mamonaquihua, en el distrito de Cuñumbuqui, a dos horas de la ciudad de Tarapoto. Leonard, de siete años, ha caminado media hora para llegar a este lugar, pero no ingresa al salón de clases. Él instala su escritorio bajo la copa de un árbol, la misma que proyecta una gran sombra en el patio del colegio.

Son las 2 p. m., y las clases van a iniciar. La encargada del aula de educación inicial, quien vive en la comunidad, enciende el reproductor. En otra parte, a través de unos altoparlantes instalados en lo alto de la escuela, se escucha la voz del profesor Richer Salas, el único docente de educación primaria en la localidad. Así, la dinámica de enseñanza se transformó con la llegada de la pandemia.

La Dirección Regional de Educación de San Martín decidió crear “Aprendiendo en familia”, su propia herramienta de conexión e interacción con la estudiante y el estudiante, luego de analizar que las emisiones de los programas de “Aprendo en casa” no llegaban a muchos estudiantes de la región. “Nos dimos cuenta que más del 46 % de escolares no eran parte de ´Aprendo en casa´ al no tener internet, televisión ni radio”, comenta Karina Paredes, directora de la UGEL Lamas. En su jurisdicción, el 15 % de estudiantes no podían acceder a aquella estrategia, debido a la falta de conectividad y a la falta de herramientas necesarias. Entonces, si ellos no podían acceder a la educación, la educación tenía que ir a ellos.

A fines de junio, la dirección regional decidió implementar altoparlantes en las escuelas de educación  inicial y primaria, desde los cuales se escucharía la voz del maestro con la lección de la jornada. Esta actividad se realiza los lunes, miércoles y viernes; solo en Lamas, esta estrategia la entrega de los altoparlantes y los audios de los profesores se desarrolla en 46 comunidades que hablan castellano, shawi y quechua lamista.

“Esta situación nos reveló que no estábamos preparados para la educación a distancia; pese a las circunstancias desfavorables, lo que buscábamos era acortar brechas”, expresa la directora de la UGEL Lamas.

En Unión de Mamonaquihua, nueve de los dieciocho estudiantes del profesor Richer, no tenían conexión alguna con los contenidos de “Aprendo en casa”. “Es una comunidad distante de la zona urbana y para acceder a la telefonía y a una baja señal de internet se necesita caminar por hora y media”, cuenta el docente. Ante ello, el maestro graba todas las semanas, con un tono pausado, unas diez horas de clase basándose en las guías de “Aprendo en casa” y en los libros de autoaprendizaje. Las alumnas y los alumnos, ya sea en sus casas, en la comunidad o en el patio, como Leonard, están acompañados de algún familiar durante estas jornadas, para entender mejor lo enseñado.

En estos cinco meses, de implementación del proyecto, se han dado solución a algunos obstáculos, como la ausencia de electricidad para los altoparlantes. “Ya hemos entregado paneles solares en diez comunidades para que las familias no tengan que viajar horas a un pueblo con electricidad para cargar las baterías”, agrega Karina Paredes. La directora de la UGEL Lamas destaca, incluso, que muchos directores han destinado los fondos de mantenimiento de su escuela para la compra de estos paneles.

Paredes destaca que la educación virtual ha sido una gran oportunidad de acceder a una educación de calidad, especialmente, para las estudiantes y los estudiantes que habitan en zonas aledañas a la región. “Esta situación nos reveló que no estábamos preparados para la educación a distancia. Pese a las circunstancias desfavorables, lo que buscábamos era acortar brechas”, manifiesta la autoridad educativa. Más que un salvavidas para la emergencia, “Aprendiendo en familia” ha revolucionado la forma de aprender en San Martín.

 

Nota importante: Si eres estudiante y no has podido continuar con tus clases este año puedes comunicarte con el directivo de la institución educativa a la que asistías, o con la UGEL respectiva, para realizar la recuperación de las clases en enero y febrero de 2021. Comparte esto con otros estudiantes que conozcas y que estén en una situación similar. ¡El año escolar 2020 no es un año perdido!

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